Me abriré las venas, me saldrán palabras.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Mi nombre es lo de menos

Hola, mi nombre es...

Mi nombre es lo de menos. 

Mi nombre no representa
ni la más mínima parte
de todos los pozos
que albergo,

de todas las horas
esperando otro golpe
de la vida,

de todos los menos
que te eché 
sin saberlo. 

Mi nombre es lo de dentro,
lo que guardo
en cada lágrima 
que se queda a punto, 
pero sin salir;

lo que asedia 
mis sueños
antes de dormir;

lo que me empuja
a anhelarte
hasta soñar contigo.

Mi nombre es quebradizo,
como esa hoja seca
que se quiebra bajo mis pies;

como ese bar
donde una barra vacía
se llena de lamentos;

como ese día
que duerme, gris,
entre mis sábanas.

Mi nombre es tuyo
cuando lo susurras,
bajito,
en mi oído;

cuando se me caen los besos,
despacito,
por tu cuerpo;

cuando muero
en un 'te quiero'
que nada hizo por escapar. 


lunes, 16 de diciembre de 2013

Ecos y jirones

Perderme
donde los tuertos
dan palos de ciego
a los que solo ven
con los ojos.

Dormirme
donde los gatos
dejaron olvidada
su séptima vida
por culpa de ese ratón
que buscó el queso
en una trampa sin premio.

Cogerme
de la peores, la mejor
borrachera de amor,
sexo y depravación.
Pasando la resaca
recorriendo tu piel,
y bajando hasta
encajar mi lengua
con tus ganas de
tenerme a tus pies.

Pintarme
a bocajarro
una sonrisa disimulada,
tímida y accidental.
Que ya es hora
de volver todas las espinas
mariposas,
y deshojar todas las rosas
en tu portal.


Romperme
contra las horas
que surcan mis desvelos;
contra el papel,
contra los versos,
contra las sábanas,
contra los domingos por la tarde,
contra los inviernos sin ti,
contra los jirones de mi alma,
contra los ecos de la soledad,
contra los viajes a la nada,
contra mí,
contra ti,
contra todos.

Ah, y quererme.
Pero eso
se lo dejo
a quien su locura
le deje entenderme.



viernes, 29 de noviembre de 2013

En obras

Respiro.
Me siento sucio.
Me he contaminado 
de mí mismo y,
sin quererlo,
me he dejado envenenar.

Respiro.
Me siento extraño.
Soy forastero
hasta en mis propios pensamientos.
No me dejo entrar, ni salir,
ni siquiera estar. 

"¿Dónde está mi sombrero?"
Me pregunto a ras de suelo.
"¿Dónde acaba un sombrerero
sin sombrero,
locura de terciopelo?"

Respiro.
Me siento finito.
Donde acaban mis huellas
empiezan mis sombras.
Otra vez engullido
por un halo oscuro,
sin estar solo. 

Respiro.
Me siento atrapado.
Busco en la tentación
un camino insalvable
a la libertad,
resignándome a morir,
sin remedio,
con los ojos rojos,
la polla dura,
borracho,
drogado,
perdido,
solitario.

"¿Dónde está tu sonrisa?"
Preguntó, sin más, la luna,
"Murió entre premisas,
angustias, miedos y dudas."

Respiro.
Me siento... perdido.

¿Que dónde está mi hogar?
Mi hogar soy yo.

No paséis, 
estoy en obras.




domingo, 10 de noviembre de 2013

Más allá de las sombras

Estoy triste.
Borracho de sed
insaciable de felicidad.
Tristemente he perdido,
nada en particular,
todo, en general.

El hambre,
el miedo,
el sueño,
las ganas
de reír,
las de llorar;
las cuerdas de mi guitarra,
los peldaños de tus escaleras,
los cuentos antes de dormir,
el primer beso,
el último adiós.

Estoy ciego.
Mis ojos han perdido
su razón de ser
más allá de las sombras.
Más allá,
donde hasta el mejor creyente
llega a ver la verdad.

Donde dejo de quedarme,
donde pierdo la costumbre
de pensar,
donde el alma llora
en una sonrisa vacía,
donde a gritos despojo
de su amor a mis desamores,
donde me ato
a ser lo que soy;
donde me desato.
Donde, por fin, existo.

Estoy cansado.
Me han follado
las ganas de vivir
con un paraguas
roto.
Me han hecho sentir
la lluvia desnuda
totalmente vestido.
Me he dejado llevar
y me han llevado consigo.

("¿Quiénes?")

Mis ilusiones,
mis esperanzas,
mis contradicciones,
mis pasos en falso,
mis alegrías amargas,
mis estúpidos acordes
marcados a fuego azul
en el alma.

Mis ideales arcaicos,
mi romanticismo moderno,
mis copas de más,
mis "te echo de menos".

Mis finales infelices,
mis principios deshonestos.


"Estoy."
"Estoy bien."
"Estoy aquí."
"Estoy contigo."

Putas mentiras. 

jueves, 24 de octubre de 2013

Vientos de otoño.

No hay besos de despedida.
Ni despedidas en la estación.
Ni estaciones entretejidas
en los tapices del corazón.

Hoy llueve,
bailan las hojas
sobre el suelo,
flotando, agrietándose
en el aire.

Y yo, solo,
me paro a mirar,
a sentirme mejor
en su vaivén,
en su infinita libertad
insultante
para los esclavos
de los días.

Solo necesito 
que el otoño y sus vientos
me arrastren.

Como las hojas quemadas
de mis historias 
sin acabar.

Como los llantos sordos
en los despojos
de la soledad.

Como aquel final amargo
en un trago dulce
de absoluta felicidad.





domingo, 6 de octubre de 2013

En clave de silencio

Grietas.
Me miro al espejo
del alma pintada
con olvidos vacíos
y solo veo grietas.

Puerto.
Marinero obligado
en mares tormentosos,
en bares llenos
de tentativas a olvidar,
de intentos inútiles
por llegar a buen puerto.


Roces.
Del viento, del tiempo,
del sueño, del cuervo
que añora el sabor
de mis ojos.
Del suelo, del miedo,
y sobre todo de la soledad.
Mártir proscrito de esos roces.


Voces.
A veces gritos,
otras susurros
en clave de silencio.
Rugen, vociferan,
quieren salir
al mundo
y romper barreras.
En mis silencios oigo voces.

Truenos.
No arrecia la tormenta,
no descansa la agonía,
no mueren las plagas
en los campos yermos
que arrastro por dentro.
Plagas de sangre y truenos.

Muerte.
Morir en vida.
Vivir, por suerte,
 a la deriva
en un mar torcido
en ese cuadro
de la pared.
O en una esquina,
pisando ruinas
por doquier.

Qué importará que sea todo grietas,
si en cada puerto me espera un colapso,
colapso de roces cálidos entre versos,
versos que gritan a voces mi nombre,
del cual solo escuchan los truenos,
y en silencio callan, en clave de muerte.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Inexistencia.

A veces pienso
en todas las hermosas
puestas de sol
que se posan en mi ventana.
Cálidas, tenues y efímeras.
En todas ellas
me falta un beso
del sol marchito,
un susurro infinito
para un obseso
de poemas no escritos
en la piel.

A veces pienso
que me falta tiempo
para encontrarme.
A veces me encuentro
totalmente distinto.
Siempre a destiempo,
quitándome el sueño
un pequeño instinto
aniquilador
me derrama en la cama.
Y ahí, como si nada,
me convierto
en mi propia pesadilla.

A veces pienso
dejar al mundo
con sus labios radiantes
de espejismos que matan
cuando se van.

Que si naufragio,
sea entre sudor,
sábanas y alcohol.

Que si muero,
sea de placer
al ver amanecer
un orgasmo en cada
poro de la piel.

A veces pienso
y me entierro.
Lentamente me dejo enterrar
por la tierra,
el frío desolador del vacío,
el surco putrefacto de la inexistencia,
la muerte de mi recuerdo
en el corazón de cada rostro
que a día de hoy, olvido.

A veces pienso,
y cuanto más lo hago,
más insisto
en dejar de hacerlo.


jueves, 15 de agosto de 2013

Mordiendo el cielo.

Sentado en las dunas
de una rifa inacabada,
donde huele a muerte en cunas
de ilusiones sin miradas
perdidas.

Despistado entre la gente,
ensimismado en su corriente
sueña el "quiero", como inerte,
con utópicos torrentes
de palabras.

Sentado sin más,
esperando mi entrada al pozo.
Cubriendo mi espalda en lodo,
por si decido regresar
a la agonía.

Amputado de la esencia
vacilante de la vida,
dulce néctar homicida
cuando comparto mi experiencia
con el folio.

Arrastrado por mareas
negras como despertares
en los fondos de los bares
más difusos de la noche
más oscura.

Esperado por el suelo
para huir de lo prohibido
y yo le digo, "muerde el cielo,
y querrás llegar conmigo
al infinito."

lunes, 5 de agosto de 2013

Improbabilidad.

Puede ser
que no seamos
mas que ojos
que se esquivan,
y no miradas
que se cruzan.

Puede ser
que salga a la acera
a mendigar sonrisas,
si en mi sombrero
todo cabe,
con nada se llena.

Puede ser 
que anochezca,
y que surja poesía
de mis dedos 
sobre tu espalda.

Puede ser
que te coma,
de labio en labio
y te tiro
porque me tocas,
tanto el más oscuro
de mis demonios
como el más loco
de mis deseos.

Puede ser
que me emborrache
de odio y tristeza.
Si de recuerdos
ando sobrado,
olvídate
de que recuerde
tu nombre
cuando la cama
nos pida guerra.

Puede ser
que amanezca,
y mis versos
se irán de tu piel
como se van mis ganas
de quedarme contigo.

Puede ser
que te llame,
hija de puta,
o que te llame
"hija de puta"
cuando no te llamo.

Puede ser
que en la acera
me despierte,
de resaca
y apestando
a exceso.

Puede ser
que me levante
y me tropiece,
me abra la cabeza
contra el papel
y deje de sangrar.

Y puede ser
que sea tropezar
lo que de verdad
necesito.

lunes, 29 de julio de 2013

Habrá que decirlo.

Solo diré
que todo lo que abrazo
se hace pedazos,
y todo lo que aparto
se abraza a mi regazo.

Solo diré
que río por costumbre
y no por razones
de peso.
Que me pesan más 
los motivos
para dejar de sonreír
por compromiso,
y sin embargo 
tengo las lágrimas
en rompan filas,
pero sin saltar
al vacío. 

Solo diré
que tomarse la vida en serio
es tomarse la muerte a broma.

Solo diré
que nada de lo que digo
es todo lo que pienso.

Y si miento,
robo,
lloro,
ahogo recuerdos 
en lluvias de alcohol,
odio,
deshago,
rompo lazos
de inútiles promesas,
desisto,
huyo
y vuelvo,
habrá que decirlo.

Pero solo diré
que me persigo donde voy,
y solo yo me persigo. 



lunes, 22 de julio de 2013

Colmillos de tormenta.

Quiero el cielo,
y la tierra.
Quiero el silencio,
y la música.
Quiero amarme
y ser totalmente
indiferente a lo que quiera.

Quiero la suerte
del que muere feliz.
Quiero aspirar el polvo
de la ignorancia,
y andar despacio
hasta encontrarme.
Quiero morir vacío
de toda tristeza.

Quiero lo que puedo,
y lo que quiero me puede.
Quiero hablar de tiempo,
espacio, mar, desierto,
amor, sexo, vacío, plenitud.
Quiero llenarlo todo
y acabo sonando a nada.
Quiero abandonar el cielo
que atraviesa la madrugada.

Quiero escapar, buscarme
lejos de aquí.
Quiero escapar, perderme
lo que queda aquí.
Quiero ser el lobo
que soy, sin tanta oveja
envidiosa de no tener colmillos.

Quiero ser animal,
ser salvaje, irracional,
ser instinto y pasión,
naturaleza y corazón.
Quiero ser lo que soy,
y que me lleve el olvido
si sigo en el rebaño.

domingo, 7 de julio de 2013

Vacío.

Vacío.
Me siento lleno de vacío.
Vacío de nada y de todo a la vez.
Sin nada ni nadie curando mi ser.

Doncella cruel y ensimismada
en su torre de tempestades.
Doncella dulce y sosegada
cuando el amar del verso 
le corresponde.
Doncella hermosa y delicada,
atravesando mis noches
en el lienzo más dormido del olvido.
Y tan vacía es su imagen,
que la quiero sin quererla desvelar.
Vacía, su nombre, Poesía, y tan vacía...

Vacío.
Sacadme de este navío.
Naufragaré conmigo
en la isla del perdido.
Vacío el vaso y cada paso
parece ser una gota de sal
en este mar desértico.

Vacío.
Nada llena esta sonrisa.
A veces falto a mi propósito
de luchar contra el tiempo.
A veces me tiento a sentarme
en el portal, oliendo a muerte.
Qué podrida existencia.
Qué triste escafandra la que me cubre
cuando sonrío por nada. 

Vacío.
Me siento falto de infinitos.
Como hablar mirando al suelo
y ver que, mil recuerdos más abajo,
sigue habiendo vacío, para seguir
en caída libre atado a la soledad,
a la agonía de la pieza del puzzle
que no encaja porque no existe.

Vacío.
Me siento lleno de vacío. 

miércoles, 3 de julio de 2013

No te quiero sino porque te quiero.

"No te quiero sino porque te quiero 
y de quererte a no quererte llego, 
y de esperarte cuando no te espero,
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero, 
te odio sin fin, y odiándote te ruego, 
y la medida de mi amor viajero 
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de Enero, 
su rayo cruel, mi corazón entero, 
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero 
y moriré de amor porque te quiero, 
porque te quiero, amor, a sangre y fuego."

Pablo Neruda

domingo, 30 de junio de 2013

Perdidas estrofas de amor

Gozaron de miel los enjambres de acero,
forjaron perdidas estrofas de amor.
Probaron la cruel tempestad los marineros
que osaron navegar por tu sudor.

Y acabas.
Respira el silencio de nuevo,
frágil torpeza la mía,
sutil gentileza la tuya
al decirte "te quiero"
en mi mente, y que digas
"hasta mañana, quizás."

Y escapas.
Suspira la vela que se apaga,
como antorcha inmortal
tu recuerdo atravesaba
cada hueco entre las sábanas.

Y cuento.
Un segundo por cada hora.
Una historia por cada beso.
Un sueño por cada fracaso.
Un adiós por cada amanecer.



lunes, 17 de junio de 2013

No, no es triste el silencio.

No, no más despertadores,
no más esperas, ni más aviones
con retraso, ni conciencias adormecidas.
No más despertares solo, no más despedidas.

No, no es triste el silencio.
No es triste silenciar tu voz
en la mía cuando callo.
No es triste aparecer de lado,
surcando el río de las miradas rotas.
"No es triste", me miento.

No, no palidece el miedo a mi vera.
Ni el despojo de los sueños que me quedan.
No sin versos quiero esta noche en vela.
No sin mirar el tiempo como una voraz quimera.

No, no me puede la rareza
de querer con la cabeza
y pensar con el corazón.
No, no es "Equivocación" su nombre.
Su nombre es "Desencanto",
y encantado estoy de darle cobijo esta noche.
No será su aliento mi sustento.

No, no al miedo a la oportunidad.
No a decir "imposible",
ni a callar, ni a ser callado,
no a decir "no".

Y cuando dicen "no", en el silencio me hallo. 

domingo, 2 de junio de 2013

Aire en soledad

El aire huele a ansiedad.
Los ojos lo recorren,
lo amasan y lo rompen.
El aire huele a despedida.

Empieza a palpitar.
Mezquino y polvoriento,
sumido en movimiento,
levita el llanto de mi amarga
y triste desesperación.
El aire empieza a castigar.

El suelo deja de temblar.
Ni tus tacones lo mueven,
ni mi mirada conmueve
al más triste violinista 
que nos hizo bailar
nuestro último vals.
El suelo deja de estar.

La vela se deja marchitar.
El pálpito del aire
se consume y las miradas
han dejado de mirar.
Ya odian, tan solo.
Tan solo odian,
y tanto duele.
La vela se deja apagar.

Lágrimas fúnebres sin funeral.
Tan solo y tan amargo el cariño,
tan envenenado el eterno Nilo
que surcaba el desvelo
de nuestras pasiones...
Lágrimas tristes de soledad.

Y se va, tu sombra primero,
tus pies descalzos de amargura,
tu libertad indomable,
tu lienzo de escarcha y dulzura,
tus surcos y sueños,
tus miedos y anhelos.
Se quedan tus ojos mirando sin mirar
en mis recuerdos.
El aire huele a velas en soledad.



miércoles, 22 de mayo de 2013

Ejecución

Desquiciando estaciones
sentado en el portal,
borracho de inconsciencia,
sediento de ansiedad.

Faltando a las costumbres,
armando el corazón,
vistiendo desaciertos
con vodka, whisky o ron.

Feliz cuando perecen
recuerdos de mi hogar,
las aves carroñeras
que me impiden volar.
Feliz, a veces triste,
tristeza por vivir
esquivando miradas
que ansían sucumbir.

Nada como los besos
que buscan adopción.
Entre mis desencantos
espero ejecución.

domingo, 28 de abril de 2013

Amanecer nocturno.

Se me pierden despertares
en los desquiciados bares,
borracheras de amor roto,
corazonadas atravesadas
por el silencio justiciero
que causa tanto alboroto
cuando no me encuentro.
Noche, hoy aquí, te necesito.

Brilla una luz cegada
en el siniestro y sombrío
amanecer de la noche.
Abriga su abrazo,
su ensordecedor infinito
y su promesa de ser joven
para siempre.
Noche, quédate siempre conmigo.

Con la entereza y la fiereza
del ave rapaz hambrienta
se clavan sus garras.
Sus ojos y los míos se encuentran,
y bailan, y besan la miel
en cada trago ardiente de whisky,
y suspiran titilantes mis pupilas,
dejando de ser yo,
para ser parte del abrazo eterno
de la luna llena.
Noche, bebe de mi sed conmigo.

Locura, sutura supurante,
vaso vacío de transparencia.
Llena mi copa, llena mi esencia
y pone a prueba cada empeño
en desatarme entre otras lenguas.
Dueño de mi locura,
esclavo de mi cordura.
Noche, en tu cuerpo haré camino.

Ayuda el soporte de otros labios
desgarrados por la mismas
borracheras de amor roto,
amor de contenedor,
o del simple castigo de la esquiva flecha
del desalmado Cupido.
Beber, reír, enredar los besos,
enredar la ropa, las sábanas,
los sudores y las pasiones
desatadas en el insólito y efímero ser
de cada amanecer nocturno.
Noche, volveré mañana, volveré contigo.

sábado, 20 de abril de 2013

Sin saber dónde.

Voy a trompicones,
encasillando mis vicios,
desconectando el mundo,
deslizando mi pincel
sobre el lienzo vivo
que es el tránsito efímero
entre la cuna y el ataúd. 

Voy con corazones
destruidos, destructivos,
descorchando amores
de bragueta y revolcón,
desabrochando tabúes
al compás de mis instintos.
Voy a lo tuyo, ven a lo mío. 

Voy sin ir, y mil perdones
pido al prometerte el mundo
tal y como lo veo.
Nada he de creerme 
de lo que creas, 
ni nada has de creer
de lo que veas 
en este tránsito efímero
que soy de la cabeza a los pies. 

Voy, solo voy, sin saber dónde. 

domingo, 14 de abril de 2013

Perder.

No me asusta empapar de sudor
las suelas descosidas del suelo infinito.
No temo a las deshoras continuas
en gélido fuego, mientras yo tirito.

No me asusta el azar de la rota
y sombría caverna que es la oscuridad.
No temo a las quemadas estrofas,
llaves de grilletes, fugaz pedestal.

No me asusta caer desgarrando
el sonido azulado de verte pasar.
No temo despertar sin tu almohada
rozando tu cara, queriendo despertar.

No me asusta el asfalto esperando
caer desde abajo y romperme otra vez.
No temo respirar el desierto,
quiste polvoriento que tengo a mis pies.

Gritar el nombre del desconocido
que abraza cadenas de amores caídos.
Gritar el nombre desaparecido
del niño perdido en mis ojos torcidos.

No me asusta el destello del cielo
entretejiendo sueños, volando al marchar.
No temo al reloj que marchita
recuerdos y noches, locura y andar.

No me asusta danzar entre espejos,
fingiendo sonrisas, cegando la luz.
No temo desmentirme deprisa,
revivir muriéndome en el ataúd.

No me asusta volver y quedarme,
romper el alambre de mi corazón.
No temo vigilar los pasillos
que sed tienen de ver a la imaginación.

No me asusta el tiempo, ni el espacio,
ni el supuesto avanzar del alma en los años,
ni despertar sin tus labios, ni el cielo, ni el daño,
ni gritar en silencio el recuerdo prohibido.

No temo perderme, encontrarme y odiarme,
ni escuchar al olvido llamando a mi puerta,
ni las espinas de la rosa más bella,
ni el persistente olor a vida muerta.

Temer perder es perder.

viernes, 5 de abril de 2013

Besos con besos.

El reloj desdibujaba las horas.
Sus manecillas querían volar.
Sus engranajes desconcertaban
los calendarios de la soledad.

El día llega, la noche apremia,
las suaves fieras queman aceras.
Los besos vagos, las risas frescas.
Los "para siempre", de uvas a peras.

Con labios rotos de andar desnudos
por otros labios más iracundos.
Lengua de amar sin amar siquiera,
lengua de lenguas que nunca espera.

Se abren los cielos entre esas piernas
llenas de estrellas y de promesas.
Lluvia en sudores, lujuria enferma,
pasión de excesos, pasión obsesa.

Y el suave roce de mis senderos
burlando el surco de tus desvelos.
Buscar a oscuras calor ardiente,
besos con besos, frente con frente.

El reloj ruge, se van las horas,
el día llega, la noche apremia,
Llueve de lejos, entre las calles,
otros desvelos, otras caricias.
Sin más tropiezos no hay vida entera,
sin esas noches quemando velas.
Surcando amores de superficie,
para qué más, hoy no es posible.
Pasión desnuda, pasión perversa,
pasión salvaje la que hoy me besa.

jueves, 28 de marzo de 2013

Sin sentido.

Éste no es otro poema
de amor castigado,
de simples promesas
tan rotas, tan tiesas
como los rostros
de todas las cosas
que se han cansado
de tener sentido. 

Éste no es otro poema
vestido de belleza
para denunciar con fiereza
lo podrido de las cosas.
Salivando ácido me quedo
cuando miro al fondo
y tan solo veo
que nada tiene sentido.

Éste no es otro poema
con el que enamorar,
ni suscitar alegrías,
ni pesares.
Ni para rechazar
que el mundo, a veces,
deja de tener sentido.

Éste no es otro poema
para recordar ni olvidar.
Y ahora  me pregunto 
cómo convencerme
de que, en el fondo,
ni yo tengo sentido

miércoles, 13 de marzo de 2013

Lejos del portal


Bailemos desintegrados
en la flor de la eternidad,
desterremos el destino
a una simple mediocridad.

Compactados y solitos
coloreando el suelo
con nuestros pies desnudos,
pellizcando el mundo entero.

Con la piel sedienta del ardiente andar
de otros dedos sofocados, desatados.
Con la lengua, fiera, buscando un hogar,
entre otros labios, hasta ser destrozados.

Que me clavo una casita entre las cejas,
para dormir mejor por el día,
descoser mi aliento por la noche,
caminar podrido de alegría
si me dejo salir sin reproches.

Fuera espera el terco desaliento de amar.
No entrará, nada más lejos del portal.
Me caliento al fuego de quien quiera asomar
sus besos, su cuerpo a este simple mortal.

Para después, al amanecer, marchar.

sábado, 2 de marzo de 2013

En mi agujero.

Dijimos, cayendo desnudos en el barrizal
"No hay limas para escapar de este infierno".
Dijimos del lienzo que nunca pudimos pintar
"Otros dedos harán de él su sustento"

Dejé de pensar que olvidaba el sumiso cantar
al amanecer traicionero, condena del existir.
Dejé anochecer mis tormentos en tu pedestal,
para, entre los sueños que tengo, dormir.

Volaba una sombra gritando dentro del portal
de mis cosas, tan pocas, que nada podré si me enfrento.
Se queda en silencio a la espera de darme un hogar.
"Tranquila, bonita, ya tengo desdén por tus adentros"

Fijé en la mirada de un cuervo un sencillo acabar.
De sus alas negras el negro me quedo en el cuerpo.
De su pico firme sus puertas a otros ojos cuerdos.
Y de sus entrañas el miedo a dejar de volar.

Cubrí de zarzales el cielo para subsistir.
Ya solo me quedan cenizas que al viento entrego,
de los recuerdos entretejidos en mi elixir,
rocas pedregosas de todos mis amuletos.

Cabría esperar de esta hazaña un duro porvenir,
un sendero de enjambres ardiendo, estallando por dentro,
una cima, acaso infinita, defensora de desistir.
No será de mí alma su alimento.

Y hasta entonces, otra noche en mi agujero.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Entre las cejas.

Déjame empezar de otra manera.
No me despego del suelo,
beso su fría cabecera
y me duermo, dejando mis sueños
a ras de cielo. 

Déjame encontrar otra manera
de perderme entre las horas.
A ver si así ya no despierto,
a ver si así no me condena
el reloj a vivir muerto. 

Déjame contarte las estrellas
que cosí en el cielo con la aguja
del recuerdo hirviendo dentro.
Se me clava entre las cejas,
hasta mi próximo encuentro
con la sombra de la sepultura. 

Déjame caer a los pies del pasado,
rendirme a lo que he sido, un desengaño.
Pedir perdón a ratos no hace daño.
Déjame caer de la cama por el lado
donde el suelo  más cercano esté
a mis sueños. 

Déjame que corra el tiempo en mi reloj.
Que el tic-tac recorra los rincones
de mi imaginación.
Y así volver descalzo a pisar el suelo.
A levantarme, con el recuerdo entre dientes
y mirar al cielo una vez más. 

martes, 19 de febrero de 2013

Dentro de mis olvidos.

Solo.
El pájaro libre vuela solo.
El viento ondea el libre cielo.
El solitario cielo me abre las alas. 

Menos.
Cada vez menos te echo de más. 
Más piedras duermen en mis senderos.
Senderos llenos de vueltas atrás. 

Dentro.
Te quiero dentro de mis olvidos.
Te quiero fuera de mis desvelos. 
Te quiero querer, si puede ser, menos. 

Suerte.
Siempre tan mala como las horas.
Horas que corren sobre las olas.
Olas del mar se llevan mis alas. 

Qué mala suerte, mis piedras te echan de menos,
te tengo fuera de mis olvidos, y ondea al viento
un pájaro enjaulado.

Carcelero, ¿cuánto queda? 

domingo, 10 de febrero de 2013

Para nunca.

Cobarde.
Te ríes, coqueta.
De mí, tan perfectas
tu risa, tus tretas
que nada me queda
que caer. 

Mentiras.
"Te extraño"; si acaso...
"Te quiero"; más lejos...
"Me importas"; te exporto...
Si acaso, lo llamaré
el curioso caso 
de las palabras
que me tragué. 

Poeta.
Me llamo poeta, 
me llamas nada.
Me quedo a las puertas,
me quedo por nada.
Mirando embobado
vería en tu jardín
las mismas, bonitas
flores que te perdí. 
Y hasta sangrando espinas,
me quedé. 

Piedra.
Eres mi piedra.
Bonita, eterna.
Tropiezo de boca,
y aun así los besos
se pierden a solas.
Qué cómodo el suelo.
Me quedaré tropezando
un poco más.

Tiempo.
Quédate un rato conmigo.
Un segundo primero,
un "siempre" segundo,
y vete, como ahora,
vete para nunca. 
Otro segundo más
desesperaré.

Adiós.
Simplemente, hasta... ¿pronto?
Solo el tiempo sabe
si volveré a caer al suelo,
a besarte, bonita,
a beber de tus mentiras
un poco más, 
a llamarme cobarde 
por volver a caer. 



domingo, 3 de febrero de 2013

Humanos contra humanos.

Qué trágico es el mundo cuando quiere. Ya lo decía Rulo: "Noticias tristes, buen telediario". Asistimos a una barbarie tras otra de lo que llamamos 'civilización', y por cada muestra de amor, cariño y empatía por los demás, un hombre mata a su mujer a cuchilladas, un niño muere en un atentado, un político se guarda en el bolsillo otro sobre y jode a miles de ciudadanos por llevarse un pellizco, y otros tantos actos que ponen la duda en mi cabeza de si el ser humano no es otra molesta mosca en la evolución del mundo hacia un estado superior. Es verdad, somos más inteligentes, podemos crear herramientas, controlar nuestros instintos (a veces), pero todo eso pierde sentido si la inteligencia la usamos para controlarnos, si creamos herramientas para destruirnos los unos a los otros.

Violencia, salvajismo y opresión. La historia del mundo y su ley del más fuerte no ha dejado indiferente a ninguna especie, y mucho menos a nosotros. El poder lo es todo, o al menos eso nos quiere enseñar esta sociedad tan podrida como el cadáver de lo que antes era la democracia. Hay demasiados proyectos de simio que aún creen que la fuerza es el único método para moldear el presente y cambiar el futuro. Qué fácil es dejarse llevar por la rapidez de los acontecimientos y sus inminentes consecuencias...

Patético. El mundo agoniza y nosotros aún seguimos intentando imponer nuestra ley sobre los demás. ¿Entenderse, aceptarse y comprenderse? ¿Eso se come? Y para variar, los que pueden cambiar el destino de esta gran bola azul solo se preocupan porque a su ombligo no le falte atención, para variar. Decencia, honradez, honestidad, sacrificio... y otros mitos de la humanidad.

Se acaba el telediario y todo sigue igual. Nos horrorizamos un momento, y luego a ver a la Esteban, a Mermelada y todos esos proyectos de basura que se quedaron en puro excremento de elefante. Entretenimiento barato y simplemente asqueroso.

"Humanos contra humanos, fácil desangrarnos". ¿Qué me queda por esperar de un mundo donde se mata por diversión? ¿Qué puedo esperar de una sociedad que se dejó en el cajón de los calcetines todos los valores de los que tanto presume? ¿Qué puedo esperar de miles y miles de injusticias propiciadas por la codicia, la avaricia y el instinto de poder?

No sé qué esperar, pero mientras espero, me voy a ver excrementos de elefante.

sábado, 2 de febrero de 2013

No sabes nada.

No sabes lo que es la soledad, y sin embargo actúas como si quisieras estar sola.
No sabes lo que es la soledad, y aún así crees que has vivido demasiado para describirla.
No sabes lo que es la soledad, y las cicatrices que puede dibujar en tu espalda.
No sabes lo que es la soledad, y entonas canciones de amantes enjaulados en ella.
No sabes lo que es la soledad, y por si acaso te apartas de todo lo que te hace feliz.
No sabes lo que es la soledad, y cuando lo sepas, te arrepentirás de haberlo hecho.
No sabes lo que es la soledad, y cuando lo sepas, será demasiado tarde para volver atrás.

viernes, 1 de febrero de 2013

¿Quieres?

¿Quieres? Me quedan sueños por cumplir,
un pedacito de paseos por la primavera,
historias prohibidas para no poder dormir.
Yo, si quieres, te ofrezco un sol a tu vera. 

¿Quieres? Somos aire de un mismo suspiro,
un aliento al son de un vals mal aprendido.
Si bailas, insisto, fingiré que no miro.
Yo, si quieres, me daré por vencido. 

¿Quieres? Tengo acordes para entonar perdones.
Si fallo, estallo, y bajaré a tus adentros.
Prometo subir si desafinan mis errores.
Yo, si quieres, seré metrónomo de tus silencios. 

¿Quieres? Pierdo raudo el sentido de escribir.
Seré otra letra desubicada, un río
de anhelos en el tintero de los escalofríos.
Yo, si quieres, quemo el verso en tu jardín. 

¿Quieres? Se empiezan a oír las prisiones.
¿No oyes los latidos de los rotos corazones?
Enredados entre rejas, esperanza y desilusiones...
Yo, si quieres, daré fin a todas las maldiciones. 

¿Quieres? Dan las doce en mi reloj de arena,
doce granos enjaulados entre ventanas.
Duermen, niños, cuidando de tus esperas...
Yo, si quieres, los despertaré por la mañana. 


domingo, 27 de enero de 2013

Viento y papel.

Se nos acabó el café,
la paciencia al aire
se marchita, me limita.
Me toca pagar tus cuentas.

Y quizá, tan solo quizá
te tenga por imposible,
y quizá por eso no me vaya,
solo quizá por eso.

Me sale a pagar
el doble de lo que di.
Agujero en los bolsillos
y en sonrisas de cristal,
esparcidas por el suelo
una vez más.

Paseando atardeceres
en mis promesas sin cumplir,
en las palabras vacías
de nuestras conversaciones,
en los besos soñados,
en las frágiles noches
sin más temor que el de perder,
perderte, y perderme, quizá.

Si me voy, miento,
nunca vuelvo, siempre entrego
en cada puerto un corazón.
¿Cómo volver, si nunca marché?

Perdona, he perdido mi tiempo
y como siempre, a destiempo.
Solo ingiero contratiempos,
solo, contra el mal tiempo.

Robé el viento y un papel,
nada me sienta mejor.
Robé un "te quiero" alguna vez,
y el viento se lo llevó,
junto a las palabras vacías,
las noches frágiles,
las sonrisas de cristal,
las cuentas a pagar,
los sueños besados
por promesas sin cumplir,
y quizá, solo quizá,
se haya esfumado la paciencia.
Para el próximo café,
pagas tú.



lunes, 14 de enero de 2013

Sueño a la deriva.

Busco un barco a la deriva
para navegar por mil desiertos.
Busco y busco y solo encuentro
triste pena, tristes cielos muertos.

Triste armadura este papel,
desgañitado y desgastado.
He perdido otro pincel
de pintar sueños inacabados. 

El cielo a cada grito está más alto,
las nubes ni bajan a llorar.
Ni llorar será tan triste y amargo
como este camino a la tempestad.

Punzante andar desorientado,
cincel atronador de mis desvelos.
Soledad desatada y en celo,
soledad, escudo de antaño. 

Nada espero, y vuela el viento
para ser del cielo amor eterno.
Si miro, llanto, y es para tanto.
Ya nada espero de este espanto. 

Siempre al revés del descosido,
y si miro me mira al pasar.
Si lo encuentro, más me he perdido.
Si lo pierdo, no sé qué encontrar. 

Un rayo me parta el corazón,
en canal me saque los sueños,
los guarde de toda tristeza.
Los mate si los echo de menos.

viernes, 11 de enero de 2013

Huecos de nada.

Volvamos a contar las palabras,
las suaves y frágiles miradas,
los finales de cuentos sin hadas,
olvidemos todo sin pensar en nada.

Volvamos a reír como nunca,
volvamos a caer como siempre,
volvamos como nunca volvimos,
volvamos como siempre nos fuimos.

Volvamos al café de los imposibles,
al amanecer de los sueños,
al hueco de las sábanas
que escondió nuestros besos.

Volvamos a borrarnos del mapa,
botella por goma y sonrisa floja.
Volvamos sin más a quitarnos la capa,
a vernos la piel sin quitarnos la ropa.

Volvamos a cambiar los espejos,
volvamos a volar por el suelo,
formando un silencio de truenos.
Volvamos a dejarnos a lo lejos.





domingo, 6 de enero de 2013

Solo libre.

Libertad al viento y solo libre
es el pájaro que planea
en mi cabeza.

Libertad de amor y solo libre
es la pasión de quien desea
amar sin asperezas.

Libertad de ver y solo libre
es la mirada que no vea
el mundo que nos rodea.

Libertad de olvidar y solo libre
es el tiempo de una vela,
consumiéndose por fuera.

Libertad de arder y solo libre
es el humo de un cigarro
con sabor a primavera.

Libertad de pensar y solo libre
es la locura de amar sin ver,
que deja el tiempo correr
mientras los pájaros vuelan
sobre pasiones de primavera.