Me abriré las venas, me saldrán palabras.

domingo, 10 de febrero de 2013

Para nunca.

Cobarde.
Te ríes, coqueta.
De mí, tan perfectas
tu risa, tus tretas
que nada me queda
que caer. 

Mentiras.
"Te extraño"; si acaso...
"Te quiero"; más lejos...
"Me importas"; te exporto...
Si acaso, lo llamaré
el curioso caso 
de las palabras
que me tragué. 

Poeta.
Me llamo poeta, 
me llamas nada.
Me quedo a las puertas,
me quedo por nada.
Mirando embobado
vería en tu jardín
las mismas, bonitas
flores que te perdí. 
Y hasta sangrando espinas,
me quedé. 

Piedra.
Eres mi piedra.
Bonita, eterna.
Tropiezo de boca,
y aun así los besos
se pierden a solas.
Qué cómodo el suelo.
Me quedaré tropezando
un poco más.

Tiempo.
Quédate un rato conmigo.
Un segundo primero,
un "siempre" segundo,
y vete, como ahora,
vete para nunca. 
Otro segundo más
desesperaré.

Adiós.
Simplemente, hasta... ¿pronto?
Solo el tiempo sabe
si volveré a caer al suelo,
a besarte, bonita,
a beber de tus mentiras
un poco más, 
a llamarme cobarde 
por volver a caer. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario