Me abriré las venas, me saldrán palabras.

miércoles, 19 de octubre de 2016

POR LA MAREA

Nunca pensé
que pudiera pensar en querer a alguien
hasta la lágrima,
o hasta que los cerdos que ya volaban en mi cabeza
empezaran a comerse a las ranas
más peludas
que nunca he llegado a imaginar.

Nunca imaginé
que la negra Marea
nos arrastraría con rabia
hasta la misma orilla,
donde a falta de ron y oro
sobran besos con sabor a anhelos.

Donde me cortaré el gaznate
si te duelo como el fuego
en el fondo de tu mar.

Donde llore el olvido
por cada recuerdo
que no se llevará.

Nunca llevaré,
no como la soga al cuello
o el terremoto tras el esternón,
la palabra “odio” cosida en la sangre
si vuelvo la vista y te veo
descosiéndome los sueños
para en ellos transformarte.

Para en ellos dejar tal huella
que cueste mi cadáver
para borrarte.

Nunca borraré
de mis “puedo” los “si es contigo”.
Porque no soy Pinocho,
y si miento
lo único que me crece
son las ganas de olvidarme.

Nunca dejaré de quererte,
y si alguna vez dijera lo contrario,
que me corten la lengua. 

viernes, 19 de agosto de 2016

LLAMADA ANÓNIMA

Te llamo incendio,
sin lugar a dudas,
porque el miedo
nos tiene miedo
cuando quemamos
a besos
nuestras ausencias.

Te llamo cielo
porque llevo años
viendo la tierra
y sus daños sangrantes
desde lo más alto
de tus versos azules.

Te llamo delirio
por añadir
a la esencia de mi locura
14 gotas de tu alma.
La sobredosis llegó con la primera.

Te llamo amor
y me quedo corto.

Te llamo,
porque no sé no hacerlo,
y cuando no lo haga,
volverá el miedo.

jueves, 14 de julio de 2016

La cámara de gas

La está rabia a punto de fiebre
y la tragedia en su punto de ebullición.

Esta existencia es una cámara de gas
que nos presta una gota de oxígeno
por cada litro de gas lacrimógeno.
Nos ahogamos en lágrimas,
a veces sin respuesta,
otras lanzamos la pregunta equivocada
al aire que nos falta.

¿Notas el vacío en las entrañas?
¿La frustración de quien no sabe qué busca
y encuentra todo lo que evita?
Bienvenido al club de los que vimos en el rebaño
un campo de concentración.

Y ahí viene.
 El nudo en la garganta
y el viento sin aire
huracanando el polvo.
El polvo sin orgasmos
y con resaca
entre la tristeza y la ansiedad.

No lo he visto todo
pero he obviado demasiado.
Me han mentido los ciegos
con toda su artillería
y no quise hacer oídos sordos
a sus tonterías.
Por eso ahora,
me mire por donde me mire,
soy todo laceraciones y puñaladas.

Traedme otra cerveza,
y de paso,
cerrad la puerta de esta existencia

que se escapa el gas.