Me abriré las venas, me saldrán palabras.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Besos del atardecer.


Despertó
la suave brisa un burdo rumor,
una canción de andar pobre y frío.

Casi estoy
corriendo hacia ese andar sin calor,
durmiendo anhelos dentro de un río.

Pero hoy
no tengo amor por ese favor,
tan flaco como un don sin destino.

Me trepó
una canción de andar sin amor,
la soledad de hablar con un mimo.

Dije adiós
a gotas con sabor a sudor,
lágrimas de valores fingidos.

Acabó
por destronar todo ese dolor,
besos que sonaban a podridos.

Interior,
un pajarito cantó una canción,
en mi interior cayó un arbolito.

Discutió,
deshizo en el papel su temor ,
no supo hacerse de sí su amigo.

Me besó
una racha de viento y venció,
venció al atardecer, mi derribo.

¿Dónde calló la amapola
la voz de la luna llena?
¿Dónde, impaciente, suena
el susurro de las olas?

Merecí
decirte adiós y hacerme feliz.
Los llantos no me saben a andadas.

Me bebí
la luz que quedaba en el jardín.
La canción se quedó inacabada.

Descubrí
los presos que iban detras de mí.
Encerrados en mentes cerradas.

¿Y ahora aquí?
No hay nada dentro de este elixir
que quiera disculparse por nada.

"Y es que así
prefiero andar y andando sufrir
que amar soñando en la madrugada..."


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