Me abriré las venas, me saldrán palabras.

jueves, 15 de agosto de 2013

Mordiendo el cielo.

Sentado en las dunas
de una rifa inacabada,
donde huele a muerte en cunas
de ilusiones sin miradas
perdidas.

Despistado entre la gente,
ensimismado en su corriente
sueña el "quiero", como inerte,
con utópicos torrentes
de palabras.

Sentado sin más,
esperando mi entrada al pozo.
Cubriendo mi espalda en lodo,
por si decido regresar
a la agonía.

Amputado de la esencia
vacilante de la vida,
dulce néctar homicida
cuando comparto mi experiencia
con el folio.

Arrastrado por mareas
negras como despertares
en los fondos de los bares
más difusos de la noche
más oscura.

Esperado por el suelo
para huir de lo prohibido
y yo le digo, "muerde el cielo,
y querrás llegar conmigo
al infinito."

lunes, 5 de agosto de 2013

Improbabilidad.

Puede ser
que no seamos
mas que ojos
que se esquivan,
y no miradas
que se cruzan.

Puede ser
que salga a la acera
a mendigar sonrisas,
si en mi sombrero
todo cabe,
con nada se llena.

Puede ser 
que anochezca,
y que surja poesía
de mis dedos 
sobre tu espalda.

Puede ser
que te coma,
de labio en labio
y te tiro
porque me tocas,
tanto el más oscuro
de mis demonios
como el más loco
de mis deseos.

Puede ser
que me emborrache
de odio y tristeza.
Si de recuerdos
ando sobrado,
olvídate
de que recuerde
tu nombre
cuando la cama
nos pida guerra.

Puede ser
que amanezca,
y mis versos
se irán de tu piel
como se van mis ganas
de quedarme contigo.

Puede ser
que te llame,
hija de puta,
o que te llame
"hija de puta"
cuando no te llamo.

Puede ser
que en la acera
me despierte,
de resaca
y apestando
a exceso.

Puede ser
que me levante
y me tropiece,
me abra la cabeza
contra el papel
y deje de sangrar.

Y puede ser
que sea tropezar
lo que de verdad
necesito.